A casi dos meses de que entrara en vigor la nueva norma que prohibe la venta de productos de unicel, la contaminación se sigue registrando en la ciudad de Villahermosa.
Comerciantes de pozol, aguas frescas, y también de alimentos siguen utilizando los distintos productos de unicel, sobre todo los de la medida de un litro de líquido, hamburgueseras y también popotes.
Sin embargo, también hay comerciantes que sí están respetando la norma, al comprar productos biodegradables, que aunque tienen un costo ligeramente mayor, saben que es necesario adquirirlos.
Jose “N”, quien se dedica a la venta de pozol, indicó que hasta el momento nadie le ha informado nada, solo que cuando fue a comprar sus vasos le comunicaron que ya estaba prohibida su venta.
Explicó que en su caso el único inconveniente que hay, es que no todos los productos tienen tapas, y ahí es donde pide a las empresas que las fabriquen, ya que de nada sirve tener un recipiente biodegradable si no tiene tapa.
En cuanto a la contaminación, que es el objetivo disminuir en diversos puntos, se sigue observando en buen número la basura que se genera por utilizar estos recipientes.
Cabe recordar que a mitad de la semana anterior, la Secretaría de Bienestar dio a conocer que dos negocios fueron multados por seguir comercializando productos de unicel.
Uno de los negocios sancionados fue una bodega ubicada en la Central de Abastos de Villahermosa, en donde las autoridades detectaron que para evitar sanciones, los comerciantes pintan el unicel, pretendiendo hacerlo pasar como ecológico.
En su momento, las autoridades indicaron que primero irían con las empresas comercializadoras y posteriormente con los comercios pequeños de alimentos y bebidas, incluyendo a los vendedores ambulantes de pozol y raspados, entre otros.