En el marco de la instalación del Consejo Estatal Contra Las Adiciones, el presidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia de Tabasco, José Atila Montero Acosta, alertó sobre la existencia de niños de primarias que ya son adictos, tras enfatizar la importancia de este proyecto.
Entrevistado por los medios de comunicación, indicó que existen programas de prevención que se aplican en los planteles, sin embargo, hace falta reforzarlos pues son 5 mil 537 matrículas y 4 mil 237 escuelas en todo el Estado, y ante ello, la relevancia de la instalación del citado consejo.
Reconoció que existe alcohol y drogas en las escuelas de Tabasco, desde el nivel primaria hasta bachilleres, al exponer que el año pasado se tuvo el caso de un educando de nivel primaria que ya era adicto.
“Alcohol y drogas hay en las escuelas y los bachilleres, y nos preocupa porque el año pasado tuvimos un caso de una escuela primaria donde un niño ya era adicto, entonces nos preocupa que llegue hasta allá. Entonces yo creo que los esfuerzos se deben de redoblar, entre autoridades, padres de familia y todas las organizaciones que estén comprometida con la seguridad, salud y educación de los niños, deben de aportar en actividades para que avancemos en estos problemas”, abundó.
En el caso de las peleas entre alumnos, exteriorizó que la mayoría de estos provienen de familias disfuncionales, teniéndose en el corte de dos meses siete denuncias por riñas al exterior de los planteles y tres más al interior, es decir, un total de 10 en los últimos 60 días.
“De pleitos afuera de la escuela tenemos como siete casos registrados en un periodo de dos meses, al interior de los planteles son como tres casos, porque al interior de los planteles ya hay lineamentos que permiten que ante cualquier conato de violencia inmediatamente se intervenga y se evite una situación de esa”, acotó.
Finalmente, el líder de la asociación recordó que este problema se ha generalizado en gran medida gracias a la falta de comunicación entre docentes y padres de familia.
“Anteriormente cuando un alumnos mostraba mal compartimento fuera o dentro de la escuela el director mandaba a llamar a sus padres, y los apercibía para que hablaran con sus hijos y procuraran mejor conducta, pero esa relación entre maestros y padres se rompió hace muchos años, entonces anteriormente nosotros luchamos contra viento y marea para que esa relación se vuelva a entablar y haya una comunicación constante entre maestros y padres de familia”, concluyó.